La puerta de la tierra

04/12/2014

Llegó a la puerta de la tierra. Era pesada y mohosa. La empujó y fue abriéndose con lentitud. Dentro todo era oscuridad. Pronto se halló andando sin rumbo, tanteando con su bastón, como lo haría un ciego.

-¡Au! ¿Quién anda ahí? -dijo una voz cavernosa.

-Soy Marpple, discúlpeme, no le he visto. Esto está tan oscuro...

-¡Oscuro y en silencio! - dijo una tercera voz.

-Bueno, de silencio ya nada - añadió una cuarta.

-¡Por dios! ¿Qué es este escándalo? Uno ya no puede estar tranquilo ni en su propia casa. ¡Qué desfachatez! - se unió otra voz.

Marpple aturdido ante lo que estaba oyendo, decidió encender la antorcha que había reservado para una emergencia. Pudo ver una gran sala, que terminaba más allá de la luz de la antorcha. Por todas partes había literas, ocupadas por gnomos y enanos.

-¿Y ahora quién te dio permiso para encender la luz? ¿No ves que tenemos que dormir para poder visitar los sueños de las personas esta noche? - gritaron todos a coro.





Concurso Microfantasy - El círculo de escritores
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