Preso

Todo en Él me resultaba repugnante. Su grotesco cuerpo, sus gruñidos y su cara recubierta de pelo. Me mantenía encerrado desde hacía una semana en esta celda inmunda y sin ventanas. Apenas si podía ver a dos pasos de distancia, la comida era insufrible y estaba perdiendo peso muy rápidamente. No sabía por cuánto tiempo podría soportarlo.

Necrogénesis

Ha pasado mucho tiempo ya, desde que comencé a trabajar en este proyecto. Ya desde niño, estuve muy interesado en conocer la historia de la humanidad. Visitar el Egipto de los faraones, contemplar la grandeza de Roma o presenciar la batalla de Austerlitz eran algunos de mis sueños. También quería saber que depararía el futuro de la humanidad. Quizá visitar un tiempo en el que el hombre viajara a otros planetas, o hubiese encontrado cura para cualquier enfermedad.